Cómo escribir para que ChatGPT y Claude recomienden tu empresa
Cada vez más personas, en lugar de buscar en Google y revisar diez enlaces, le preguntan directamente a ChatGPT, Claude o Perplexity: “¿Qué agencia me recomiendas para digitalizar mi pyme?”, “¿Cuál es la mejor opción para automatizar la atención al cliente de una empresa pequeña?”. Y la IA responde con nombres concretos y recomendaciones.
Esto plantea una pregunta nueva para cualquier negocio: cuando alguien le pregunta a una IA por proveedores de tu sector, ¿apareces tú? Optimizar para que la respuesta sea sí es lo que se ha empezado a llamar GEO —Generative Engine Optimization, optimización para motores generativos—, y aunque comparte raíces con el SEO de siempre, tiene sus propias reglas.
Por qué esto es distinto del SEO clásico
En el SEO tradicional, el objetivo es aparecer en una lista de enlaces y conseguir que el usuario haga clic. El usuario decide. En GEO, el modelo de IA lee, sintetiza y decide por el usuario qué mencionar. Ya no compites por un puesto en una lista que la persona revisará; compites por ser la información que el modelo considera fiable y relevante para incluir en su respuesta.
Eso cambia las prioridades. Importan menos los trucos de posicionamiento y más la claridad, la credibilidad y la estructura de tu información. Un modelo no “hace clic”: extrae, entiende y reformula. Si tu contenido es claro, está bien organizado y demuestra autoridad, tienes muchas más probabilidades de que lo use.
Escribe de forma clara y autocontenida
Los modelos de IA favorecen el contenido que pueden entender y citar sin ambigüedad. En la práctica, eso significa escribir de una manera concreta:
Responde preguntas de forma directa. Si alguien podría preguntar “¿cuánto cuesta digitalizar una pyme?”, ten una sección que responda exactamente eso, de forma clara, en lugar de enterrar la respuesta en párrafos vagos. Los modelos extraen mejor las respuestas que están formuladas de manera explícita.
Haz que cada idea se sostenga por sí sola. Un párrafo que solo se entiende si has leído los tres anteriores es difícil de extraer y citar. Escribe de modo que un fragmento, sacado de contexto, siga teniendo sentido y aportando información completa.
Usa un lenguaje preciso y sin relleno. Las frases recargadas de adjetivos y promesas vacías (“la solución más innovadora y disruptiva del mercado”) no aportan información extraíble. Los datos concretos, las definiciones claras y las explicaciones sí.
Demuestra autoridad de verdad
Los modelos de IA, igual que Google, intentan distinguir las fuentes fiables de las que no lo son. Y como sus respuestas tienen consecuencias —recomiendan, informan, orientan decisiones—, tienden a apoyarse en contenido que transmite experiencia real.
Para una pyme, esto se traduce en cosas tangibles. Firma tu contenido con un autor identificable, con nombre y trayectoria. Explica las cosas con el nivel de detalle de quien las ha hecho de verdad, no de quien las ha leído en otro sitio. Incluye ejemplos concretos, cifras cuando las tengas, matices que solo conoce alguien con experiencia. Un contenido que demuestra que sabes de lo que hablas es justo el tipo de fuente que un modelo prefiere citar.
La coherencia entre tus distintas presencias también ayuda. Si tu web, tu perfil profesional y tus contenidos cuentan una historia coherente sobre quién eres y qué haces, refuerzas tu credibilidad como fuente.
Estructura que la máquina pueda leer
Más allá del texto, la forma en que está construida tu web influye en si los modelos pueden entenderla bien. Sin entrar en tecnicismos, los principios son:
Una estructura clara de títulos y secciones ayuda al modelo a entender de qué trata cada parte. El contenido bien jerarquizado, con encabezados descriptivos, es más fácil de procesar que un muro de texto.
Los datos estructurados —un código que va por debajo de la web y le dice explícitamente a las máquinas “esto es una empresa”, “esto es un artículo”, “esto es su autor”— ayudan a que tu información se interprete sin ambigüedad. Es una de las cosas más técnicas, pero también de las más valiosas, y normalmente se configura una vez.
Y la base de siempre: una web rápida, accesible y bien hecha. Si un sistema tiene dificultades para acceder a tu contenido o entenderlo, simplemente no lo usará.
No es magia, es buen contenido bien presentado
Si algo queda claro repasando todo lo anterior, es que GEO no es un conjunto de trucos nuevos y ocultos. Es, en buena medida, hacer muy bien lo que siempre ha sido buena práctica: contenido claro, honesto, que demuestra experiencia, bien estructurado y técnicamente accesible. La diferencia es que ahora el lector final puede ser una máquina que decidirá si recomendarte, y eso eleva el listón de la claridad y la credibilidad.
La buena noticia para una pyme es que aquí el tamaño importa menos que la calidad. Una empresa pequeña que explica su especialidad con claridad y autoridad puede ser citada por un modelo de IA por delante de competidores enormes pero genéricos. No necesitas el mayor presupuesto; necesitas ser la fuente más clara y fiable sobre lo que haces.
En Rigol&Co construimos y operamos sitios pensados tanto para Google como para los motores de IA: contenido claro, autoría real, datos estructurados y una base técnica sólida. Si quieres que cuando alguien le pregunte a una IA por tu sector aparezca tu nombre, hablemos. Y si te interesa el tema, puedes leer también nuestro artículo sobre qué es el GEO.