Nadie lee tu llms.txt, y Google no penaliza el contenido con IA: penaliza el malo
En 20 días de registros los rastreadores pidieron robots.txt 1.150 veces y llms.txt cuatro. Y Google no penaliza el contenido con IA: penaliza el mal contenido.
A una pyme se le están vendiendo estos meses dos miedos que apuntan en direcciones contrarias. Uno por exceso: que necesitas un fichero nuevo, el llms.txt, para que la inteligencia artificial te lea. Otro por defecto: que si usas IA para escribir, Google te va a penalizar. Los dos tienen ahora una medición encima, y ninguno sobrevive.
1. La moda por exceso: el llms.txt
El llms.txt es un fichero de texto que se propuso como una especie de robots.txt para modelos de lenguaje: una guía para que las IA entiendan tu sitio. La idea es sensata. La pregunta es si alguien lo pide. Una consultora australiana se puso a mirar sus propios registros de servidor durante veinte días y contó las peticiones de los tres grandes rastreadores.
Los rastreadores de Google, Anthropic y OpenAI pidieron robots.txt 1.150 veces en esos veinte días. El llms.txt, cuatro. Ninguna de esas cuatro fue de OpenAI. Un tercer formato de la misma familia, el paquete OKF, se pidió 23 veces.
Fuente: Dejan · censo de rastreadores: robots.txt, llms.txt y OKF
Hay un detalle todavía más revelador. El fichero recibió 157 accesos en total, y el 54 % vinieron de navegadores: personas mirándolo. Y las tres visitas de Googlebot no fueron seguidas de ninguna petición de página. Es decir, ni siquiera funcionó como puerta de entrada al sitio.
2. Qué mide ese censo y qué no
Antes de convertir esto en una consigna, los límites, que son grandes. Es un solo sitio y son veinte días: es el censo de un caso, no la medición de un universo. Y cuenta descargas de fichero, no citas ni apariciones en respuestas. «No piden tu llms.txt» no significa «no te citan»: son dos cosas distintas y la propia fuente lo advierte. La consultora, además, vende servicios de SEO.
Con eso puesto, la conclusión razonable no es que el llms.txt esté prohibido. Tenerlo cuesta diez minutos y no hace daño a nadie. Lo que no se sostiene es cobrarlo como táctica, ni ponerlo en un presupuesto por delante de las cosas que las máquinas sí piden mil veces.
3. La moda por defecto: «Google penaliza el contenido con IA»
El segundo miedo se midió a lo grande: un millón de páginas procedentes del top 10 de cien mil búsquedas, de las que unas 150.000 tenían texto suficiente para pasar un detector de contenido generado. Si Google penalizara la IA por ser IA, en las primeras posiciones no debería haberla.
Es la proporción de páginas del top 3 que el detector marca como cien por cien generadas con IA. No es mucho, pero no es cero: existen y están arriba. Al mismo tiempo, el 82,2 % del top 3 tiene menos de un 50 % de contenido generado.
Las dos cifras juntas cuentan la historia completa: la herramienta con la que escribes no es lo que Google juzga. Lo que domina las primeras posiciones sigue siendo contenido mayoritariamente humano, pero no porque lo generado esté vetado.
4. Lo que sí tiene precio: publicar sin revisar
Aquí está la cifra que de verdad sirve para decidir, y es la que conviene enseñarle a quien quiera llenar un blog de golpe.
Las páginas con proporción alta de contenido generado reciben entre dos y tres veces menos impresiones orgánicas. Y su indexación cae del 49,3 % al 40,4 % entre las páginas con poca IA y las que tienen muchísima: nueve puntos de diferencia en algo tan básico como llegar a estar en el índice.
Es la misma conclusión que lleva años diciendo la gente prudente del sector, pero por fin con un número al lado: usar IA para redactar no es el pecado. Publicar lo que salga sin revisarlo, sí, y tiene precio medido: de dos a tres veces menos impresiones.
Una vende herramientas de SEO y la otra consultoría de SEO: el sesgo viaja con cada cifra. Lo que salva a este par es que por una vez van en la misma dirección midiendo cosas distintas, con métodos distintos y sin relación entre ellas. Dos avisos de método más: del estudio del millón de páginas conviene usar el embudo declarado —un millón de páginas, unas 300.000 recuperadas, unas 150.000 analizables— y no la cifra redonda del titular; y su detector de IA es probabilístico y no es el que usa Google, así que mide una aproximación, no la verdad.
5. Dónde poner el presupuesto de «SEO para IA»
Por orden de lo que las máquinas piden de verdad
Que tu robots.txt esté bien: es lo que se pidió 1.150 veces en veinte días, y lo que decide si te pueden leer.
Que el contenido sea accesible sin trucos: texto en el HTML, no encerrado tras un clic o un script.
Que los datos importantes —dirección, horario, precios, condiciones— estén escritos de forma clara y en la propia página.
Revisión humana de todo lo que publicas, venga de donde venga: es lo único con precio medido en este análisis.
Y sí, pon el llms.txt si quieres. Diez minutos, coste cero y ninguna promesa asociada.
Una nota sobre la caducidad de esto: el comportamiento de los rastreadores puede cambiar con un solo anuncio de OpenAI o de Google. Si mañana adoptan el llms.txt, este análisis envejece en un día. Lo que no envejece es el criterio: mide antes de meterlo en el presupuesto.
Cifras comprobadas contra sus fuentes el 18 de agosto de 2026, con copia archivada de esa fecha en Wayback Machine. El censo de rastreadores es de un solo sitio durante veinte días: se cita como caso medido con fecha y ventana, nunca como «nadie en el mundo lo pide». Del estudio de contenido se usa el embudo declarado por la fuente —un millón de páginas, unas 300.000 recuperadas, unas 150.000 analizables— y no la cifra del titular. Ambas fuentes venden herramientas o servicios de SEO. El comportamiento de los rastreadores puede cambiar con un anuncio: revisar antes de citar esto dentro de seis meses. Si una fuente corrige un dato, corregimos el análisis y lo anotamos aquí.
¿Te resultó útil? Añade Rigol&Co como fuente preferida y verás nuestras noticias más a menudo en tu Búsqueda de Google.
Añadir como fuente preferida en Google¿Te han metido el llms.txt en el presupuesto?
Revisamos qué partidas de tu SEO están midiendo algo y cuáles son moda. Con los registros y los paneles delante, no con opiniones.
Relacionados
No, Claude todavía no marca tus textos: qué anunció Anthropic de verdad
El marcado es real y viene de la Ley de IA europea, pero todavía no ha empezado. Ni afecta a tu posicionamiento, ni hay nada que borrar.
Solo la mitad de las webs pasa el corte de velocidad de Google
Una de cada dos webs suspende el corte de velocidad de Google en móvil. Qué mide, por qué te afecta aunque no sepas qué es, y las tres preguntas que hacerle a quien te la mantiene.