Promoción de Google Ads: cómo funciona el crédito para cuentas nuevas
La promoción de Google Ads regala crédito publicitario a las cuentas nuevas en México: gastas una cierta cantidad en tus primeros anuncios y Google te suma un crédito para seguir gastando. En su versión más habitual, si inviertes 7.000 pesos en los primeros 60 días, Google te da otros 7.000 pesos de crédito publicitario; es decir, duplicas tu primera inversión. Suena a dinero gratis, y en parte lo es, pero tiene condiciones que conviene entender para no dejarlo sobre la mesa ni malgastarlo.
Esta guía te explica cómo funciona la oferta, cómo se reclama, cuál es la letra pequeña que casi nadie lee, y —lo más importante— cómo aprovechar ese crédito de verdad en lugar de quemarlo en anuncios que no traen a nadie. No es una promoción de nuestra agencia: es la oferta oficial de Google, y te contamos cómo sacarle partido.
¿En qué consiste la promoción?
Google quiere que las empresas prueben su plataforma de anuncios, así que subsidia el arranque. La mecánica es siempre la misma: aplicas un código promocional a tu cuenta nueva, inviertes una cantidad determinada en publicidad dentro de un plazo, y Google te acredita un monto para gastar en más anuncios.
Google suele presentar hasta tres niveles de la oferta al registrarte: a mayor compromiso de inversión, mayor crédito. El nivel de entrada, el más común, es el de igualar tu inversión —los 7.000 pesos de crédito al gastar 7.000—; los niveles superiores piden invertir más a cambio de un crédito mayor. El monto exacto que verás depende de la oferta que Google te muestre en tu registro, porque las cifras las define y actualiza Google, y pueden variar. La recomendación práctica: al crear tu cuenta, revisa qué nivel te ofrece y elige el que encaje con lo que ibas a invertir de todos modos, no uno que te obligue a gastar de más solo por el crédito.
¿Cómo se reclama el crédito?
El proceso es sencillo, pero el orden importa:
- Crea una cuenta nueva de Google Ads y añade un método de pago válido. La promoción es solo para anunciantes nuevos.
- Aplica el código promocional en la sección de facturación de tu cuenta. A veces se aplica solo al registrarte desde la oferta; si no, se ingresa a mano.
- Invierte la cantidad requerida en anuncios reales dentro del plazo (normalmente 60 días). Ojo con esto: no basta con cargar saldo, hay que gastarlo en anuncios que efectivamente se muestren.
- Espera la acreditación. Una vez cumplido el gasto y los requisitos, Google suele aplicar el crédito a tu cuenta en un plazo de alrededor de 35 días.
A partir de ahí, el crédito se descuenta de tu gasto en anuncios futuros hasta agotarse.
La letra pequeña que conviene conocer
Aquí es donde muchos se llevan sorpresas. Estos son los puntos que la mayoría pasa por alto:
- Es solo para cuentas nuevas. Debes ser anunciante nuevo en Google Ads; una cuenta con historial no califica. Además, la cuenta suele tener que ser muy reciente al momento de canjear el código.
- Gastar no es lo mismo que pagar. El requisito es acumular gasto en anuncios por la cantidad indicada, no simplemente hacer un depósito. Si cargas el saldo pero tus anuncios no lo consumen en el plazo, no se cumple la condición.
- El crédito caduca. Una vez aplicado a tu cuenta, el crédito tiene fecha de vencimiento (suele ser a los 60 días de acreditarse). No es un saldo eterno: hay que usarlo.
- Una promoción por anunciante. No se acumulan varias ofertas ni se repite el truco abriendo cuentas.
- Tú cubres lo que supere el crédito. El crédito paga hasta cierto monto; cualquier gasto por encima corre por tu cuenta, y Google no siempre avisa cuando se agota. Vigila tu presupuesto igual que si no hubiera promoción.
- Aplica a México. La oferta y sus cifras dependen del país de facturación de la cuenta; aquí hablamos de la versión para México.
Como las condiciones exactas pueden cambiar, antes de registrarte revisa siempre los términos que Google muestra en tu propia cuenta: son los que mandan.
El crédito no sirve de nada si lo gastas a ciegas
Aquí está el giro honesto. Ese crédito es una oportunidad estupenda, pero por sí solo no trae clientes: solo paga por mostrar anuncios. Si esos anuncios están mal enfocados, apuntan a las palabras equivocadas o mandan al visitante a una web lenta o confusa, el crédito se evapora sin que suene el teléfono. Dinero gratis mal usado sigue siendo dinero perdido.
Y aquí es donde la promoción tiene un valor que casi nadie aprovecha: es el presupuesto perfecto para probar. Los primeros 60 días de una cuenta son, sobre todo, de aprendizaje. Con el crédito puedes lanzar varias versiones de anuncio, con distintos mensajes, públicos y palabras clave, y ver cuál gana —cuál trae más clics de gente que de verdad puede convertirse en cliente—, sin arriesgar tu propio dinero en ese experimento. Ese es exactamente el trabajo que hace bien una campaña profesional: no adivinar, sino probar de forma ordenada hasta encontrar al ganador.
Por eso el mejor uso del crédito no es “encender anuncios a ver qué pasa”, sino financiar con él ese periodo de prueba y hacerlo con alguien que sepa qué probar y cómo leer los resultados. No malgastes la promoción disparando a ciegas: úsala para descubrir qué funciona en tu negocio, que es justo lo que una agencia especializada sabe exprimir de esos primeros pesos.
Si todavía no tienes claro cómo funcionan los anuncios por dentro —la subasta, las palabras clave, los tipos de campaña—, te lo explicamos sin tecnicismos en anuncios de Google: qué son y cómo funcionan. Y si dudas entre llevarlo tú o delegarlo, esto te ayuda a decidir: qué hace una agencia de Google Ads y cómo elegir bien.
¿Conviene activar el crédito antes de tener todo listo?
Un error frecuente es apurarse: crear la cuenta, aplicar el código y encender anuncios el mismo día “para no perder la oferta”. El reloj de la promoción empieza a correr cuando la activas, así que arrancar sin los anuncios bien pensados ni la página de destino preparada significa gastar el plazo de prueba en aprender a los golpes.
Lo sensato es lo contrario: antes de activar el crédito, ten claras las palabras clave por las que quieres aparecer, dos o tres versiones de anuncio para comparar, y una página que reciba al visitante lista para convertir. Con eso montado, activas la promoción y el plazo de 60 días se aprovecha probando de verdad, no improvisando. La oferta seguirá estando; tu tiempo de prueba, no.
Aprovecha la promoción con estrategia, no con prisa
La promoción de Google Ads es una buena razón para dar el paso, pero el crédito es el principio, no el objetivo. Lo que decide si esos pesos regresan convertidos en clientes es lo de siempre: buenos anuncios, las palabras clave correctas, una página de destino que convierta y medir lo que importa —clientes, no clics—.
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